Almería, Granada /
05 de agosto de 2026

La huella del mar a ras de suelo: descubren arrecifes fósiles de crecimientos horizontales

Fotografía ilustrativa de la noticia

Autoría: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

Con más de 6,5 millones de años, estos afloramientos marinos de la época geológica justamente anterior al periodo en que el Mediterráneo se secó casi por completo, sirven ahora a la ciencia de pista para reconstruir la historia climática del pasado. Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado estas ‘cápsulas del tiempo’ coralinas en varios puntos de la capital almeriense, singulares por el crecimiento horizontal de los corales en aguas profundas que, en aquel periodo, eran más cristalinas que las actuales. 

Érase una vez, hace más de 6,5 millones de años, en las entonces costas almerienses, surgieron y crecieron extensos arrecifes coralinos formados por algas, corales y bivalvos, entre otros muchos organismos marinos. En aquel tiempo, las placas continentales ya tenían una disposición muy similar a la actual, evolucionaron muchos grupos de mamíferos actuales y las aguas de los mares, concretamente en lo que hoy es la cuenca de Almería, eran muy cristalinas. Mientras estos arrecifes poblaban el fondo del mar, faltaban todavía millones de años para que apareciéramos los seres humanos, y gran parte del sur de la Península Ibérica estaba cubierta por masas de agua salada.

Entre estos ecosistemas se encuentran los primeros arrecifes coralinos fósiles horizontales de 6,5 millones de años que un equipo de investigación de las universidades de Almería y Granada ha registrado a nivel mundial. Actualmente son yacimientos geológicos fósiles y nos permiten conocer más detalles de cómo era el clima de esta zona de Andalucía en la antigüedad.

Afloramiento de San Cristóbal, junto muralla de Jayrán.

Aunque en su momento estuvieron bajo el mar, estos afloramientos están hoy día relativamente alejados de la línea de costa actual. Se localizan concretamente entre la ciudad de Almería y el municipio de Alhama de Almería, en la zona geológica de la cuenca de Almería-Níjar, al sureste de la provincia almeriense. 

Denominados biohermos, son estructuras geológicas submarinas en forma de montículo. Pero, ¿qué caracteriza exactamente a estos arrecifes coralinos? Su singularidad es su formación por corales de crecimiento en láminas horizontales en aguas muy cristalinas y con cierta profundidad durante un periodo en el que el mar Mediterráneo registraba una temperatura más cálida que la actual. El crecimiento lateral de estos ecosistemas responde también a la transparencia de las aguas marinas en aquella época, permitiendo la entrada de luz solar a decenas de metros de profundidad. 

Para hacernos una idea, los biohermos identificados por los investigadores andaluces se corresponden con arrecifes de coral conocidos como mesofóticos azules, es decir, estructuras que se formaron y se forman en la actualidad con poca luz pero con aguas muy transparentes.

Detalle de afloramiento (Benhadux).

¿Dónde encontrarlos? Su ubicación puede pasar desapercibida a la vista de ciudadanos y turistas, porque muchos de ellos están integrados en el paisaje. Los biohermos estudiados en este trabajo de investigación, publicado en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology,  se reparten por varios puntos de Almería capital y municipios cercanos: 

  • En el cerro San Cristóbal, junto a las conocidas como murallas de Jayrán en la capital almeriense, frente a la Alcazaba de Almería; 
  • La Molineta, espacio periurbano en el norte de la ciudad; 
  • El barranco del Lobo, en la localidad de Huércal de Almería; 
  • Las Cumbres también en Huércal de Almería

Del campo al laboratorio

Localizadas y delimitadas, con estas ‘cápsulas del tiempo’ marinas hoy día a ras de suelo, los expertos reconstruyeron la evolución de estos ecosistemas identificando fósiles de corales y algas, mediante diferentes pruebas en el campo para analizar la variación de sus sedimentos según la profundidad de la roca, como si estudiaran los diferentes anillos del tronco de un árbol. 

En paralelo, en el laboratorio, y con el fin de evaluar la transparencia del agua en la antigüedad, el equipo utilizó un proceso de disolución con ácido. “Cuando disolvemos el carbonato cálcico de la roca nos permite medir el residuo restante, generalmente de cuarzo o barro, confirmando que el agua donde se desarrollaron estos arrecifes era muy transparente, con una composición de las rocas casi total de carbonato cálcico procedente de los organismos”, explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Almería Fernando Sola, autor principal del estudio.

El investigador de la Universidad de Almería, Fernando Sola.

Una ‘ventana’ al pasado en forma de coral

La etapa geológica en la que crecieron estos arrecifes coralinos se corresponde con el Messiniense inferior, periodo en el que el Mediterráneo registraba una temperatura más cálida que la actual y en la que prosperaban en la zona corales en aguas profundas y claras. En este periodo destaca también la Crisis Salina, hace entre 6 y 5,5 millones de años, concretamente a finales del periodo Mioceno, que provocó que este mar quedara aislado del océano Atlántico y se desecara casi por completo, dejando grandes depósitos de sal. 

Estas formaciones geológicas de Almería representan hasta dónde llegaban las aguas del Mediterráneo y qué especies lo habitaban antes de su transformación. “En ese periodo, gran parte del centro y sur de la provincia de Almería que hoy día abarca las cuencas de Almería, Níjar, Vera y Sorbas, estaba inundada por el mar. Esto permitió el desarrollo de estas estructuras coralinas en los bordes de los sistemas montañosos. Los arrecifes mesofóticos no indican la línea de costa exacta al estar situados a mayor profundidad, pero sí aportan datos singulares sobre el Messiniense inferior, representando las primeras descripciones de arrecifes formados con poca luz en este periodo”, sostiene Sola. 

“Si el calentamiento de este mar persiste, es posible que especies de coral que actualmente no tienen condiciones para desarrollarse en la zona comiencen a colonizarla, siguiendo patrones observados en el pasado”, comenta el investigador de la UAL.

Calizas con fósiles de la zona de estudio.

En la actualidad no hay arrecifes de coral en la cuenca Mediterránea debido a que las condiciones ambientales no son favorables para su desarrollo. Sí lo fueron en el pasado, ya que existen afloramientos de arrecifes de coral fósiles en sus inmediaciones, actualmente emergidos en tierra firme como consecuencia de la tectónica de placas. “Debido a esto, los arrecifes messinienses del sureste español, entre ellos los que hemos registrado en Almería y alrededores, son los últimos vestigios de verdaderos arrecifes en esta zona costera”, finaliza Sola.

Millones de años después, estos arrecifes de crecimientos horizontales siguen contando su historia y la de nuestro planeta. Un legado fósil que, a ras de suelo, ayuda hoy a descifrar aspectos aún desconocidos de un Mediterráneo muy distinto al que conocemos.

Más información en #CienciaDirecta: Descubren los primeros arrecifes fósiles con crecimientos horizontales de hace 6,5 millones de años


Ir al contenido