Málaga /
09 de abril de 2026

Las curiosidades evolutivas del inglés

Fotografía ilustrativa de la noticia

Mediante diversos estudios basados en corpus, el grupo VaTS profundiza en cómo las normas impuestas en el siglo XVIII alteraron el uso de algunos cuantificadores y cómo la historia influye en la forma en que los angloparlantes se expresan en la actualidad.

A lo largo de la historia de la lengua inglesa, la convivencia de los cuantificadores de orientación negativa less y fewer ha sido compleja. Un reciente estudio publicado por los investigadores Javier Calle Martín y Marta Pacheco Franco, pertenecientes al Departamento de Filología Inglesa, Francesa y Alemana de la Universidad de Málaga, evidencia que hasta el siglo XVIII ambas formas coexistían en libre variación sin importar si el sustantivo al que acompañaban era contable o incontable. Fue a partir de la regulación lingüística a manos de gramáticos como Baker en el año 1770 cuando se intentó sistematizar su uso, estableciendo que less debía usarse para sustantivos incontables y fewer de manera exclusiva para los contables. Sin embargo, el artículo concluye que el uso real de los hablantes precedió a esta codificación gramatical, la cual se terminó asumiendo como algo dogmático para las generaciones posteriores.

Más de 57.000 textos analizados

Para corroborar estas conclusiones, filólogos del grupo VATS (Variación Lingüística en el Tiempo y en el Espacio) de la Universidad de Málaga, especializados en la historia de la lengua inglesa, han llevado a cabo un análisis masivo basado en corpus lingüísticos, abarcando desde el inglés moderno temprano hasta las variantes globales del inglés actual. En total, el estudio analiza más de 57.576 ejemplos.

De ellos, 41.805 proceden de corpus históricos británicos y americanos que recogen textos producidos desde 1470 en adelante, como el repositorio EEBO, que cuenta con más de 755 millones de palabras. Los 15.771 ejemplos restantes provienen de textos extraídos de internet correspondientes a 19 variedades de inglés en todo el mundo, incluyendo regiones de Asia y África.Según los autores, «los datos cuantitativos revelan que, históricamente, la cuantificación negativa con sustantivos contables era mucho menos frecuente que con los incontables”. Además, demuestran que, antes de que se consolidara la regla de los gramáticos, less llegó a ser el cuantificador preferido para los sustantivos contables durante la mayor parte del siglo XVII.

En la imagen, Marta Pacheco y Javier Calle, investigadores del grupo VaTS de la Universidad de Málaga y autores del estudio.

En la imagen, Marta Pacheco y Javier Calle, investigadores del grupo VaTS de la Universidad de Málaga y autores del estudio.

¿Hacia la desaparición de fewer?

Una de las conclusiones más relevantes del estudio destaca la tendencia actual hacia la simplificación de los cuantificadores. Al igual que el cuantificador more se utiliza históricamente para expresar aumento tanto en elementos contables como incontables, parece existir una presión estructural en el sistema al uso exclusivo de less para dotarlo de una orientación negativa.

A pesar de que los manuales de uso continúan desaconsejando la combinación de less con sustantivos contables, los autores señalan que expresiones como «less than five» están muy extendidas en la actualidad. Esto provoca que less invada poco a poco el dominio de fewer, dejándole progresivamente menos espacio para su uso en el futuro. No obstante, los investigadores advierten que, por el momento, es un proceso lento y localizado.

La queja gramatical y la Guerra Civil estadounidense

Otra línea de investigación del grupo se centra en otra particularidad idiomática: el uso del verbo auxiliar would en las oraciones que expresan deseos (por ejemplo, «I wish more people would slow down» u «Ojalá más gente bajara el ritmo»). Históricamente, el inglés utilizaba de forma mayoritaria el tiempo pasado para este tipo de oraciones. Sin embargo, como señala Javier Calle, responsable del equipo investigador, «el sistema incorporó would con el propósito específico de denotar la impaciencia, la molestia o el descontento del hablante ante una situación que se espera que cambie en el futuro».

Para este estudio, el profesor Calle analizó el Corpus of Historical American English, que cuenta con más de 400 millones de palabras escritas entre 1820 y 2010, y el Corpus of Contemporary American English, con más de 520 millones de palabras de entre 1990 y 2019. El rastreo manual de un total de 8.552 casos en ambos corpus reveló un dato cuantitativo sorprendente: el uso de would para expresar descontento experimentó un considerable aumento a mediados del siglo XIX, duplicándose en la década de 1850 y alcanzando su pico máximo en la de 1870. El estudio vincula este extraordinario auge histórico en el uso de la «queja lingüística» con la tremenda agitación social provocada por la Guerra Civil estadounidense (1861-1865) y su posterior y tenso periodo de reconstrucción.

«En una época de profunda fractura nacional”, añade el investigador, “la necesidad de los hablantes de expresar rechazo hacia las acciones del bando contrario cristalizó en la gramática, promoviendo el uso de esta estructura de queja. Más adelante, una vez superado este periodo de la historia de los Estados Unidos, la frecuencia de esta construcción verbal descendió de forma progresiva a lo largo del siglo XX».

 


Ir al contenido