MIDAS incorporará un nuevo telescopio que será instalado en el Observatorio de Calar Alto en Almería

A miles y miles de kilómetros por hora se estrellan habitualmente contra la Luna objetos de distinta índole, procedencia y tamaño. Estudiarlos, preverlos e incluso tener la capacidad de desviar su trayectoria es posible gracias a la observación previa de estas rocas procedentes, en la mayoría de ocasiones, de asteroides o cometas. Esto también sucede en la Tierra, sin embargo cuando impactan contra nuestro planeta la atmósfera ejerce de ‘airbag’ protector y puede conseguir en muchos casos que los fragmentos se desintegren antes de llegar al suelo.

Autoría: G. Chica.

Asesoría científica: José María Madiedo.


Almería |
22 de octubre de 2019

Observatorio de Calar Alto (Almería).

La particularidad de la Luna, que no posee una atmósfera capaz de hacer eso, provoca que su superficie quede expuesta recibiendo todos y cada uno de esos impactos, de ahí los cráteres que la caracterizan. Precisamente el mayor destello de impacto registrado en la Luna hasta la fecha se produjo el 11 de septiembre de 2013 y generó un cráter de casi 40 metros de diámetro sobre la región del Mare Nubium que fue registrado por el proyecto MIDAS, una iniciativa de gran envergadura desarrollada por los astrofísicos José María Madiedo y José Luis Ortiz, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). La iniciativa monitoriza desde el año 2008 la región no iluminada de la Luna a través de distintos telescopios y dispositivos OCD de alta sensibilidad.

Sus siglas, MIDAS (Moon Impacts Detection and Analysis System), significan Sistema de Detección y Análisis de Impactos en la Luna y esta detección se lleva a cabo en España desde tres observatorios a través de un total de 10 telescopios situados en Sevilla, La Hita en Toledo y La Sagra en Granada. A partir del próximo año se sumará un nuevo telescopio, que será instalado en Almería, concretamente en el Observatorio de Calar Alto.

José María Madiedo, que además de responsable de MIDAS desde sus orígenes dirige la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa, analiza para iDescubre la dimensión de la noticia que acaban de recibir: “El nuevo telescopio será el más grande de cuantos integran el proyecto, tendrá una apertura de 60 centímetros (los actuales son de 40 cm) y estará ubicado bajo una cúpula de 4 metros, lo que ampliará mucho nuestra capacidad de detección de impactos en la Luna”. El hecho de incorporar a Calar Alto al proyecto MIDAS lo sitúa bajo el paraguas del mayor observatorio de Europa continental y en un espacio con un cielo de una gran calidad.

El telescopio entrará en funcionamiento el año que viene y está pensado para funcionar con una cámara de alta resolución y alta velocidad que tomará hasta 300 fotogramas por segundo. “Hasta ahora sólo habíamos podido observar los destellos de un impacto en dos longitudes de onda, en cuanto entre en funcionamiento el telescopio de Calar Alto podremos hacerlo en tres longitudes de onda diferentes, lo que nos va a permitir acceder a una ampliación muy importante del sistema actual consiguiendo mucha más velocidad de video para aumentar por ejemplo la precisión temporal”, señala Madiedo.

José María Madiedo.

Al tener mayor apertura recoge más luz, puede observar fenómenos más tenues y de menor brillo que hasta ahora era imposible evaluar con precisión. “Vamos a analizar destellos muy breves, de una centésima de segundo. Con nuestras cámaras actuales es difícil ver el desarrollo en el tiempo de los mismos, pero al expandir la velocidad de la cámara el detalle que nos da es algo así como una reproducción a cámara lenta, podremos estudiar la física de los impactos y la información que aporte a los resultados será de una exactitud mayor”, añade.

Sus investigaciones fueron pioneras en la medición de la temperatura de la superficie de la Luna contra la que impactan los meteoroides. “Lo hicimos observando en dos longitudes de onda, ahora pretendemos dar un paso más también en este campo al poder analizar la evolución de la temperatura en la zona de la luna contra la que ha impactado una roca conforme va teniendo lugar el destello de impacto, así como el tipo de fenómenos físicos y químicos que tienen lugar hasta estrellarse contra el suelo lunar”.

En lo que respecta a La Tierra, que recibe anualmente el impacto de 30.000 toneladas de polvo interplanetario y meteoroides, Madiedo explica que de estas observaciones en la Luna se podrán también extrapolar consideraciones a lo que ocurre en nuestro planeta. “Podremos determinar por ejemplo la frecuencia con la que recibiría estos impactos rocosos, MIDAS utiliza a la Luna como un gran laboratorio que nos indica la frecuencia de las colisiones contra la Luna y nos informa también de cuál es la masa, cuál es el tamaño de esas rocas que están impactando, de modo que lo podemos extrapolar a La Tierra para saber con precisión la estadística de impacto contra nuestro planeta”.

Futuro

Todas las grandes tienen la vista puesta en alcanzar la Luna y poder establecer asentamientos permanentes allí, la NASA desarrolla programas en torno esta idea en la que también tienen puesta la vista la Agencia Espacial Europea o la Agencia Espacial China. Por ello, resulta fundamental conocer con exactitud cómo se producen las colisiones con la Luna, ya que saber que la Luna está recibiendo continuamente el impacto de rocas que no son frenadas por no tener una atmósfera significativa que las neutralice hace que sea interesante estudiar el riesgo al que se enfrentaría esta hipotética colonización de la Luna. José María Madiedo añade a este respecto que “habría que estudiar qué resistencia deben tener los materiales con los que se haga algún tipo de base allí, los riesgos que van a afrontar… Evidentemente sería mucho más seguro, como ya ha sugerido la NASA, que esa infraestructura se instalara bajo el suelo de la Luna. En ese caso habría evaluar a qué profundidad sería conveniente colocarla y qué tipo de protección tendrían que tener. En definitiva podremos aportar datos muy interesantes para el diseño algún día de esas infraestructuras permanente o semipermanente sobre la superficie de la Luna”.

Andalucía lidera ya las observaciones de este importante proyecto que ha cobrado relevancia internacional, MIDAS con ojos en Granada y Sevilla, los tendrá también en Almería.


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