El Internet de las Cosas se alía con la ganadería para aumentar su productividad

La Universidad de Córdoba se encarga de gestionar los proyectos pilotos que se desplegarán a lo largo de 6 países europeos: España, Portugal, Italia, Bulgaria, Croacia e Irlanda. Además, debido a su carácter de expertos en dominio, los responsables del proyecto interpretarán los datos de los sensores desde el punto biológico y de diseño de utilidades para la cadena de valor para, de esta manera, ajustar la tecnología a las necesidades de los ganaderos y el resto de los actores de la cadena.


Córdoba |
07 de noviembre de 2019

En un mundo en el que la ciudadanía cada vez es más consciente de lo que consume y de las implicaciones medioambientales y sociales derivadas de sus decisiones, asegurar la trazabilidad de lo que llega a la mesa resulta imprescindible para garantizar el éxito de cualquier producto.

En este reto trabaja el grupo de investigación Ingeniería de Sistemas de Producción Agroganaderos de la ETSIAM de la Universidad de Córdoba. La profesora Lola Pérez Marín y el doctor Francisco Maroto, bajo el paraguas del proyecto europeo ShareBeef, coordinan la inclusión de los avances tecnológicos del ‘Internet de las Cosas’ y el ‘Blockchain’ en la cadena de producción de la carne de vacuno: desde la siembra del forraje a producto final en el plato. En el proyecto participan también los profesores Ana Garrido, José Emilio Guerrero y Carlos Pérez.

Investigadores participantes en este proyecto.

La inclusión de estas tecnologías responde a un doble desafío. Por un lado, introduciendo sensores que monitorizan el ganado, se aumenta la eficiencia productiva en cuanto a la gestión de recursos. Es decir, al conocer los datos de los animales en cada momento (peso, alimentación…) la toma de decisiones resulta más ajustada y eficiente, reduciendo gastos en insumos. Por otra parte, con esta monitorización se pueden ofrecer datos fiables para el consumidor final que tendrá certificación de que los animales han estado cierto tiempo sobre un sistema de hierba en lugar de pienso, que se han respetado pautas de bienestar animal o que han sido criados en zonas de cercanía. Se asegura la trazabilidad y la transparencia de la cadena, añadiendo valor final al producto y satisfacción para consumidores y ganaderos.

Este sistema de garantía se obtiene de la combinación de sensores de posicionamiento y actividad colocados en collares y crotales en los animales, básculas inteligentes para la monitorización continua en el cebadero, sensores de medidas de las condiciones durante el transporte, etc. y la tecnología blockchain que permite contar con una base de datos fiel e incorruptible. Esta tecnología, ideada para transacciones económicas, se basa en sistemas de bases de datos distribuidas en diferentes nodos en las que los cambios en los datos quedan registrados y deben ser aceptados por todos los participantes. De esta manera, se incrementa la transparencia del sistema. Además, el cifrado de los mismos aumenta su seguridad. Mientras que ‘blockchain’ garantiza la base de datos, los sensores garantizan que los datos en los que se basa la trazabilidad son objetivos.

Este proyecto, que se encuadra dentro de la convocatoria Internet of Food&Farm 2020 (IoF2020), se compone a modo de caso de estudio en el que empresas de agricultura de precisión, tecnologías e investigadores tejen redes con un objetivo común: revalorizar la cadena de producción de carne de vacuno mediante el fomento de un marco tecnológico.

Vacas pastando en el campo. Foto: UCO.

La UCO se encarga de gestionar los proyectos pilotos que se desplegarán a lo largo de 6 países europeos: España, Portugal, Italia, Bulgaria, Croacia e Irlanda. Además, debido a su carácter de expertos en dominio, los responsables del proyecto interpretarán los datos de los sensores desde el punto biológico y de diseño de utilidades para la cadena de valor para, de esta manera, ajustar la tecnología a las necesidades de los ganaderos y el resto de los actores de la cadena.

El grupo de investigación de la ETSIAM-UCO trabaja de manera simultánea con las empresas de desarrollo tecnológico Agricolus, Digitanimal y Applifarm, y la empresa productora de carne Natrus. Esta última abarca todos los pasos de la cadena, desde el cultivo del maíz que servirá de alimento a las reses hasta la elaboración de las hamburguesas que ocuparán las estanterías de los grandes supermercados. Así, se consigue un caso de estudio en el que se integran todos los eslabones de la cadena, aumentando la conexión entre los mismos y la eficiencia.

La eficiencia en el uso de insumos debido a la digitalización y la dignificación de la ganadería derivada de la aplicación de la tecnología suponen un impacto en el ámbito medioambiental y en el social, puesto que a la vez que se reducen insumos, se favorece el arraigo de los jóvenes al medio rural, mediante su incorporación a una actividad ganadera más sostenible.


Últimas publicaciones

Sevilla | 21 Ene 2020
Un tratamiento quirúrgico pionero para intervenir tumores abdominales raros

Un equipo de profesionales de este hospital sevillano abre una puerta a la esperanza para la carcinomatosis peritoneal, una patología infrecuente en edad infantil con alta mortalidad. Por primera vez en España, dos niños con un raro tumor difuso que afecta la cavidad abdominal han sido intervenidos por un equipo integrado por especialistas de distintas áreas pediátricas y de adultos creado para tal fin.

España | 21 Ene 2020
Los españoles, los europeos más favorables a la modificación genética aceptación de modificación genética de animales y plantas

Un informe de la Fundación BBVA muestra una percepción positiva ante los avances científicos y tecnológicos en cinco países europeos. Los españoles aparecen como los que más apoyan este progreso. Para llevar a cabo el estudio, los investigadores recogieron 1.500 casos de población adulta de cinco países europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España).

Almería | 20 Ene 2020
Pan ‘verde’ enriquecido con microalgas

Las algas han pasado del fondo del mar a la mesa. Estos microorganismos están cada vez más integrados en la cocina y se han ‘colado’ en alimentos básicos de la dieta mediterránea. Un ejemplo es el trabajo que han realizado investigadores de la Universidad de Almería junto con expertos de la Universidad de Lleida y el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), quienes han sustituido un porcentaje de harina por biomasa de estos microorganismos marinos y han demostrado su potencial nutritivo y antioxidante.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Continuando la navegación aceptas su uso. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar