Córdoba /
17 de enero de 2026

Hacia un comino negro más saludable y rentable

Fotografía ilustrativa de la noticia

Autoría: Patricia Pérez / Fundación Descubre

El interés por esta semilla crece, pero el aprovechamiento sigue limitado porque las variedades actuales apenas concentran su molécula más beneficiosa, la timoquinona. Un equipo del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba ha demostrado que es posible estudiarlas en segundos mediante luz infrarroja, lo que acelera su identificación para crear líneas más valiosas.

El comino negro acumula una larga historia de usos tradicionales, tanto en la cocina como en la medicina. En países como Egipto, Turquía o la India se usan sus semillas para aromatizar panes y guisos, y también en remedios caseros para aliviar problemas digestivos, respiratorios o inflamatorios. Ese interés ha llegado hasta España, donde su aceite es apreciado sobre todo en alimentación gourmet y en la industria farmacéutica.

El motivo está en uno de sus compuestos más valiosos: la timoquinona, una molécula con actividad antioxidante y antiinflamatoria, propiedades estudiadas en ámbitos como la diabetes, la salud cardiovascular o el cáncer. Pero hay un problema: las variedades que se producen actualmente, sobre todo en Egipto, contienen niveles muy bajos de esta sustancia, lo que obliga a cultivar grandes extensiones para obtener pequeñas cantidades de aceite de calidad. Esto limita la producción, encarece el aprovechamiento y complica la implantación como cultivo rentable en otras zonas.

Flores de comino negro.

Flores de comino negro.

El avance hacia un comino negro más eficiente pasa por identificar y seleccionar aquellas plantas con más timoquinona, pero se trata de un proceso lento y difícil de acometer con las técnicas de laboratorio tradicionales. Un equipo de investigación del Grupo de Mejora Genética de Cultivos Oleaginosos del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba (IAS-CSIC) ha validado un método rápido, limpio y no destructivo para analizar semillas enteras en cuestión de segundos y saber qué cantidad de este principio activo contienen con gran fiabilidad.

Los resultados, publicados en la revista Molecules, facilitarán la mejora genética y la obtención de variedades con alto contenido en este compuesto saludable. “Cuanta más timoquinona tenga la planta, mayor será la eficiencia del cultivo”, destaca a la Fundación Descubre el investigador del IAS Leonardo Velasco, uno de los autores del estudio.

Un cuello de botella en la mejora del comino negro

Hasta ahora, medir este principio activo requería triturar los granos, usar disolventes y procesarlos en un laboratorio especializado. La técnica estándar, conocida como cromatografía líquida de alta resolución (HPLC), es precisa, pero solo permite analizar unas 30 muestras al día, una cifra insuficiente para programas de selección, que necesitan comparar centenares o miles de plantas.

Para superar ese obstáculo, el equipo recurrió a la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS), un sistema que analiza cómo refleja la luz una muestra. “Cada semilla emite unas longitudes de onda concretas según sus componentes, algo así como una huella óptica. Con esa lectura conocemos su composición sin destruirla ni generar residuos”, explica el investigador.

Leonardo Velasco y Óscar Ballesteros en el laboratorio de mejora genética

Leonardo Velasco y Óscar Ballesteros, investigadores autores del estudio, en el laboratorio de mejora genética del IAS-CSIC.

De esta forma han analizado más de 200 ejemplares al día, multiplicando por seis la capacidad de trabajo. A lo largo de tres años, el equipo cordobés examinó 780 muestras de comino negro. Primero determinaron su contenido real de timoquinona con la técnica tradicional y después compararon esos datos con las mediciones obtenidas mediante NIRS. El método funcionó especialmente bien cuando incorporaron semillas de distintas campañas, lo que demuestra que calibrar con nuevos datos lo vuelve más robusto, capaz de adaptarse a la variabilidad natural de la planta.

El siguiente paso fue verificar si la herramienta servía para identificar con rapidez las muestras más ricas en timoquinona. Al contrastar los datos con los análisis tradicionales, los investigadores comprobaron que, cuando el modelo estaba actualizado, la NIRS coincidía hasta el 100 % en la elección de los granos con niveles más altos. “Así podremos escoger de forma fiable los mejores genotipos para avanzar en la selección sin destruir semillas, importante cuando la producción por planta es baja”, destaca Velasco.

Semillas empleadas en los análisis de infrarrojo cercano

Semillas empleadas en los análisis de infrarrojo cercano.

Primeras variedades mejoradas

Gracias a este avance el grupo ya ha obtenido la primera variedad con un contenido en timoquinona triplicado respecto a las existentes, denominada ‘TMQ Vita’, en proceso de registro en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV) de la Unión Europea. A ello se suman otros objetivos:

  • Ampliar la base de datos con nuevas campañas para afinar más el método, ya que una mayor precisión facilitará la identificación de las muestras más interesantes para cruzarlas.
  • De prosperar, podría plantearse su cultivo en España para obtener un aceite de calidad, apreciado tanto en alta cocina como en productos de salud natural.
  • Avanzar hacia dispositivos portátiles que utilicen las zonas del espectro más relacionadas con este compuesto. Con estos sensores se comprobaría la calidad del comino negro desde el campo o en los almacenes, sin necesidad de llevar las muestras al laboratorio.
Aceite comercial extraído del comino negro.

Aceite comercial extraído del comino negro.

Con ese avance, el equipo persigue un doble beneficio. Por un lado, impulsar una agricultura más sostenible, con nuevos cultivos y menos dependencia de métodos de análisis que generan impacto ambiental. Por otro, abrir una vía de valor añadido para el campo andaluz si logran variedades más ricas en sus componentes saludables. Un papel renovado gracias a la ciencia para una planta ligada durante siglos a la cocina popular y los remedios caseros.

Más información en #CienciaDirecta: Diseñan un método rápido para analizar las propiedades saludables del comino negro


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